LA VUELTA AL MUNDO EN 80 DÍAS.



LA VUELTA AL MUNDO EN 80 DÍAS.

1. En 1872 Phileas Fogg vivía en Londres y era miembro del Reform-club. Era un hombre galante, considerado y llevaba bigote y patillas. Era limpio y ordenado. También era un hombre rico, pero nadie sabía de donde provenía su fortuna. Con su dinero era generoso y ayudaba a quien lo necesitaba, pero nunca daba su nombre. Era un hombre misterioso.
            La gente pensaba que había viajado mucho, porque conocía muy bien todos los mapas, pero hacía mucho que no salía de Londres.
            Su vida era siempre igual, le encantaba hacer las mismas cosas a la misma hora. Siempre era muy puntual.
            Ese día estaba esperando al nuevo criado, había despedido al antiguo porque le llevó el agua de afeitar a 84 grados en vez de 86.
            Llegó el nuevo criado, era francés y se llamaba Juan Picaporte y le dijo:
            -Seré sincero con usted, soy un hombre honrado, he trabajado de bombero, en el circo, he sido profesor de gimnasia…
            -Me gusta usted y tengo buenas referencias suyas. Puede usted quedarse.

2. Picaporte se encontró muy a gusto en la casa, porque le habían dicho que Phileas Fogg era un hombre ordenado, limpio y puntual. Picaporte pensó que era su trabajo ideal porque lo que de verdad deseaba era tener tranquilidad. Vio que todos los relojes de la casa daban exactamente las mismas horas, tenía anotadas todas las tareas que tenía que hacer y la hora y hasta la ropa de Phileas estaba numerada, para saber que prendas debía ponerse cada día.

3. Phileas comía y cenaba todos los días en el Reform-club. Solía terminar de comer a las 12: 45 y de cenar a las 17:40. Allí leía varios periódicos y esperaba a sus amigos para hablar con ellos y jugar al whist. Todos eran ricos y bien considerados. Ese día le contaron que en el banco de Inglaterra habían robado 55.000 libras. Habían avisado a la policía de todos los puertos, para que buscaran algún viajero sospechoso. Porque creían que el ladrón se iría de Inglaterra. El grupo de caballeros empezó a hablar sobre el tema y concluyeron que en ese momento era más fácil viajar por el mundo que hacía unos años, incluso Phileas Fogg dijo que en un periódico decían que se podía dar la vuelta al mundo en 80 días. Los demás no se lo creyeron, así que se apostaron 20.000 libras cada uno a que Phileas Fogg no podía hacer ese viaje en tan solo 80 días.

4. Phileas Fogg llegó a su casa y le contó a Picaporte lo que había ocurrido. El nuevo mayordomo se sorprendió muchísimo. Prepararon el dinero y un poco de ropa y se marcharon a la estación de tren. Cogieron billetes para París y en la estación Phileas Fogg se despidió de sus amigos del Reform Club, prometiendo sellar el pasaporte por los lugares por los que pasara.


5. Todo el Reino Unido se enteró de la increíble apuesta de Foog, los periódicos decían que estaba loco y además algunas personas pensaron “Qué casualidad, justo después del robo del banco se va de Londres…que sospechoso. Es un caballero misterioso y solitario   ¿Por qué está haciendo este viaje?

6. En el Puerto de Suez estaba Fix, un policía inglés de los que el gobierno envió por el mundo en busca del ladrón de las 55.000 libras. Estaba esperando al sospechoso, Phileas Fogg, que llegaría en un barco de vapor llamado “Mongolia”. De pronto se le acercó un hombre preguntando por la oficina del cónsul inglés, ya que necesitaba ir a sellar un pasaporte ¡Qué suerte! Era el pasaporte de Fogg.
            -Este no es usted…
            -No, es mi jefe.
            -Dígale que venga inmediatamente.

7. Fogg y Picaporte habían pasado ya por París, Turín y Brindisi. Cuando llegaron a Suez, Picaporte desembarcó para sellar el pasaporte, pero un hombre le dijo que su jefe debía ir a ver al cónsul. En el consulado, no tuvieron problemas para conseguir la firma del cónsul.
Lo que pasó en realidad fue que Fix quería ver a Phileas Fogg, pero no podía detenerle porque no tenía pruebas, así que tuvo que conformarse con verle en el consulado, pero fue cuidadoso y no se enteraron de que era policía.

8. Fogg pudo volver al barco para dirigirse a Bombay mientras Picaporte se quedaba comprando camisas y calcetines. De repente se encontró a Fix:
            - ¿Han podido sellar el pasaporte?
            - Sí, gracias.
            - ¿Le gusta a usted Suez?
            - No lo sé, mi jefe y yo viajamos tan deprisa que no me da tiempo a nada, tenemos quedar la vuelta al mundo en 80 días. Mi jefe dice que es una apuesta pero yo no me lo creo.
            - ¿Y cómo pagan el viaje?
            - Ufff, mi jefe es rico, lleva muchísimo dinero encima.

            Con esta conversación Fix estuvo seguro que el ladrón era Fogg así que, pidió una orden de detención para territorio inglés y se embarcó en el Mongolia para seguirlos.

9. En el barco la vida era tranquila, Fix se hacía pasar por comerciante y se hizo amigo de Picaporte. Pararon en Suez y allí también Fogg selló su pasaporte y finalmente llegaron a Bombay.

10. En la época en la que Fogg hizo su viaje, gran parte de la India pertenecía a Inglaterra. Así que cuando llegaron a Bombay, estaban en territorio inglés y allí también el protagonista pudo sellar su pasaporte sin problemas. Picaporte se fue a hacer recados y Fix a la comisaría, para ver si había llegado su orden de detención. Como no había llegado, tuvo que seguir persiguiendo a Fogg y montó en el mismo tren que él en dirección a Calcuta.

11. El tren se detuvo y el maquinista dijo a los pasajeros:
            - La ruta se reanuda en Allahabad.
Picaporte y Fogg se sorprendieron ¿qué iban a hacer?. Tuvieron que ir al pueblo más cercano y buscaron un medio de transporte, pero solo encontraron… ¡un elefante!

12. El guía que contrataron en el pueblo les llevó por el camino más corto, atravesando la selva. En mitad del viaje el elefante se paró y no quería continuar, descubrieron con asombro en medio de la selva un ritual extrañísimo. El guía les explicó que estaban preparándose para el funeral de un hombre muy rico y como era costumbre, la mujer sería quemada con él. Fogg se quedó estupefacto y decidió salvarla.

13. El guía les contó la historia de esa mujer, que era muy triste: era huérfana, había intentado que no la quemaran con su marido, la habían capturado…
Fogg y su grupo tuvieron que esperar hasta el amanecer, entonces la gente colocó a la mujer en una gran pira donde estaba su marido muerto y la encendieron. De repente, el muerto se levantó entre el humo, cogió a la mujer y saltó de la pira funeraria. Llegó hasta Fogg y el guía y le dijo:
-          ¡Huyamos!
¡Era Picaporte! ¡Se había camuflado y disfrazado del marido!

14 La mujer se llamaba Aouda y debían escapar del país para que no la capturasen. Llegaron a Allahabad y allí compraron lo necesario para la dama y cogieron el tren para Calcuta. Una vez allí se dispusieron a coger el barco para Hong-Kong.

15. En el puerto de Calcuta, un policía se acercó y les pidió que le acompañasen. Sin saber por qué estaban detenidos esperando a un juez.
            Resulta que en Suez, Picaporte se metió en un templo con zapatos, eso estaba prohibido, así que los sacerdotes le denunciaron. Por ese motivo, estaban ahora detenidos. Para salir del problema Fogg pagó 2.000 libras y pudieron embarcar en el Ragoon con dirección a Hong-Kong. Por supuesto Fix les seguía muy de cerca. El policía, que seguía mintiendo sobre su identidad, se hizo amigo de Picaporte durante la travesía y el criado le había contado la historia de Aouda y además que la iban a dejar en Hong-Kong con un pariente.
            Llegaron a Singapur, para comprar carbón para el barco.

16. En Singapur Fogg y Aouda bajaron para hacer un poco de turismo y Fix cautelosamente les siguió. Esto no pasó desapercibido para Picaporte y empezó a darle vueltas a su cabeza… Desde que conoció a Fix, no se lo habían quitado de encima, parecía que les perseguía… ¿y si les estaba persiguiendo? ¿Y si no era comerciante? ¿Quién era de verdad? Después de pensar y pensar Picaporte tuvo una gran idea: “Seguro que Fix es un detective que han contratado los amigos de mi jefe del Reform Club para comprobar que en realidad está dando la vuelta al mundo”.

17. El viaje en el Ragoon fue mucho peor de lo que pensaban, el barco no estaba muy bien construido, los pasajeros se mareaban y el tiempo empeoró hasta tal punto que el capitán dijo que llegarían a Hong Kong con 20 horas de retraso. Este inconveniente ponía en peligro el viaje de Phileas Fogg, tendríann que llegar a Hong Kong el 5 de noviembre para coger el barco que ellos querían. Finalmente llegaron el día 6, Picaporte estaba furioso, en cambio Fogg muy tranquilo indagó y descubrió que el “Carnatic”, que así se llamaba el barco que se dirigía a Hong Kong, había sufrido una avería y salía el día 6 de noviembre a las 5 de la madrugada. Nuestro protagonista tuvo tiempo de salir en busca del pariente de Aouda, como era un rico negociente fue a la bolsa y preguntó:
            -Perdone, ¿conoce usted a Jejeebloy?
            -Claro que sí, caballero.
            -¿Podría indicarme dónde encontrarle?
            -Lo siento mucho, hace ya dos años que se mudó a Europa.

18. Fogg dio la noticia a Aouda y decidieron que ella continuaría el viaje con él y Picaporte. De momento estaban en Hong Kong, que en aquella época era territorio inglés. Esto era una suerte para Fix, Hong kong era el último territorio inglés que recorrería Fogg antes de llegar a Londres, si no le detenía allí… perdería su oportunidad. Picaporte, Fogg y Aouda estaban ajenos al peligro que corrían con Fix tan cerca.
            Picaporte salió a comprar tres pasajes para el barco con dirección a Yokohoma y allí se encontró con Fix.
            -Señor Fix, ¿nos acompañará también a Yokohama?- dijo Picaporte aguantándose la risilla, estaba convencido de que era un detective.
            -Sí, sí…- contestó Fix pensativo.
            Picaporte pensó que el hombre estaba cabreado ¿qué le pasaría?
            Compraron los pasajes y la sorpresa de Picaporte fue mayúscula ¡el Carnatic zarpaba a las 8 de la tarde! ¡No a las 5 de la madrugada! Tenía que avisar a su jefe. Fix, que era muy listo, dijo a Picaporte:
-Espero, le invito a tomar algo, serán cinco minutos. Es que debo contarle algo muy urgente. Después puede irse con su jefe.
            Picaporte aceptó porque creía saber lo que Fix le iba  a decir.
            -No se si usted sabe quién soy en realidad…
            -¡Lo se! Y le advierto que esos señores gastan el dinero inútilmente.
            -¿Inútilmente? ¿Conoce usted la suma?
            -20.000 libras.
            -No ¡Son 50.000!
            -Pues con más motivo tengo prisa. Tengo que avisar a mi jefe.
            -Tranquilo, espere, si esto me sale bien, me pagarán 2.000 libras. Si me ayuda le daré 500.
            -¿Cómo puedo ayudarle?
            -Haga que su jefe no coja el barco y se quede en Hong kong.
            -De ninguna manera. Los señores del Refrom Club son unos mal educados, esa no es forma de hacer que mi jefe pierda. ¡Son unos tramposos!
            Fix pensó que Picaporte era muy listo y estaba fingiendo. El policía creía que era el socio de Fogg.
            -Picaporte, soy policía y su jefe es el ladrón del barco. Estoy esperando una orden para detenerle. Si usted me ayuda no le acusaré de nada, si no, le detendré también.
            -No le ayudaré Fix, usted está equivocado, mi jefe es muy buena persona.
            Fix, tenía un segundo plan, que Picaporte desconocía. En un momento le echó en su bebida una sustancia para que se durmiera. Cuando Picaporte cayó en su silla, Fix pagó y salió del bar.
19. Phileas Fogg perdió el barco.
Cuando llegó al puerto, no sabía nada de Picaporte, ni sabía que el barco había zarpado antes de lo previsto. Allí encontró a un caballero que en realidad era Fix.
            -¿Ha perdido usted también el Carnatic? Ayer llegó en el mismo barco que yo…
            -No le conozco- contestó Fogg.
            -Bueno, es que yo conozco a su criado, por cierto ¿dónde está?
            -Pues la verdad, no lo se. Pero necesito viajar rápidamente, así que buscaré un barco.
            Fogg, seguido de Fix, que fingía estar interesado en buscar también un  barco para viajar a Yokohama, recorrió el puerto sin éxito. Un marinero que les vio, les dio la solución. Él podría llevarlos a Shangay en vez de Yokohama, pues el barco que quería coger Fogg para América, partía de Shangay. El marinero quedó satisfecho pues le pagarían muy bien el viaje y quedaron en salir dentro de una hora. Fogg, que era un caballero, le ofreció a Fix que viajara con ellos. Pues  pensaba que era un viajero con problemas. Además Aouda y él fueron a una comisaría y al consulado francés para informar de la desaparición de Picaporte y dejaron mucho dinero para que cuando apareciera le pudieran enviar de vuelta a Londres.
            Cuando zarpó el barco, el más feliz era Fix, había conseguido que Picaporte se separara de Fogg.

20. El patrón del barco era muy eficaz y se llamaba Juan Bunsby, mientras él dirigía el barco, Fix estaba solo, pensativo y con fundido. Estaba viajando a gastos pagados, gracias a Phileas Fogg, y eso no estaba bien. Phileas Fogg era un ladrón y su deber era detenerle. ¿Qué haría cuando llegaran a Shangay?
            El viaje fue muy difícil y soportaron tormentas. Finalmente llegaron a la costa de Shangay y muy apenados vieron que el barco de vapor que tenían que coger había zarpado ya y navegaba por el mar. Fogg, impasible dijo al capitán:
            -Dispare los cañones, pediremos ayuda para que el barco nos recoja.

21. Seguro que os estáis preguntando qué fue de Picaporte, pues bien, era un críado tan fiel que aunque estaba medio dormido, por lo que había hecho Fix, no dejaba de acordarse de lo que tenía que hacer. Entre sueños decía “El Carnatic, tengo que coger el Carnatic…”. Así que los dueños del bar mandaron a algunos clientes a llevar a Picaporte al puerto. Allí cogió el barco, pero se quedó totalmente pasmado cuado comprobó que su jefe y Aouda no estaban allí. Llegó solo a Yokohoma.

22. Allí estaba Picaporte,solo y hambriento en Yokohama. Tuvo que vender su traje de estilo Europeo para poder comer y se vistió con una túnica raída, de estilo japonés. Estaba pensando en cómo conseguir dinero cuando vio un cartel que decía
“Compañía Acrobática Japonesa del honorable William Batulcar, última representación antes de salir a los Estados Unidos”
            Picaporte pensó “Si consigo este trabajo, podré viajar a Estados Unidos y quizá allí encuentre a mi jefe, o por lo menos, desde allí será más fácil llegar a Londres”
            Para conseguir el trabajo Batulcar le preguntó:
            -¿Sabe usted cantar con la cabeza abajo, con un sable en equilibrio sobre la planta del pie derecho y una peonza girando sobre la planta del pie izquierdo?
            -Eso lo hago perfectamente.
            -Queda usted contratado.
            En su primera actuación tuvo que ponerse una gran nariz. Se tumbó boca abajo y otros narigudos se subían encima de su gigante nariz. Entre todos hacían una torre, que se desmoronó por la culpa de Picaporte. ¿Qué le pasó? Pues es que entre el público estaba Phileas Foggy Aouda.
            Se reencontraron muy felices y Phileas Fogg le dijo que tendrían que darse prisa para coger el barco que les llevaba a San Francisco. Mientras corrían se encontraron a Barulcar, gritando como un loco:
            -¡Por culpa de este individuo he perdido mucho dinero! ¿Dónde va?
            Phileas le pagó con unos billetes y siguieron corriendo.

23. El barco en el que viajaban se llamaba “El General Grant”, y aunque parezca mentira, Fix había embarcado en él porque quería perseguir a Phileas hasta Londres y detenerle allí. Fue muy cuidadoso para no encontrarse a Picaporte, Aouda ni Fogg, hasta que un día, en la cubierta se encontró con Picaporte. El criado se arrojó encima de él y empezó a pegarle, Fix le decía:
            -¡Tenemos que hablar! ¡Pare!
            -No quiero hablar con usted.
            -Escúcheme, quiero ayudar a Phileas Fogg a llegar a Londes.
            -¿Es que usted ya se ha dado cuenta de que es honrado?
            -No es eso… Es que le voy a detener en Londres, pero hasta entonces, les ayudaré. ¿Podemos ser amigos?
            -Acepto su ayuda, pero no puedo ser su amigo por ahora.

24. Llegaron a San Francisco muy temprano y el tren hacia Nueva York salía a las 6 de la tarde. Phileas Fogg se dirigió al consulado para sellar su pasaporte y se encontró con Fix:
            -¡Phileas Fogg! ¡Qué grata sorpresa! ¿Es posible? ¡Hemos hecho el viaje juntos y no nos hemos visto! Le daré una noticia, viajo a Europa, así que seguiré mi camino junto a usted, ¡qué alegría!
            - Para mi también es una alegría señor, nos veremos en el tren.

25. Tras varios días de viaje, llegaron a la costa de San Francisco. Phileas no había ganado ningún día pero tampoco había perdido tiempo. Fogg y Aouda fueron a dar una vuelta por la ciudad mientras Picaporte fue a comprar armas para defenderse de las tribus indias. A Picaporte le habían dicho que las tribus podían asaltarles y robarles sus pertenencias en cualquier momento. Cuando Phileas y Aouda estaban dando una vuelta se encontraron con Fix. Los cuatro observaron un barullo de gente en la calle. Este revuelo se debía a que se estaba celebrando un mitin. La tensión aumentó tanto que hasta se produjeron peleas. Phileas y Fix sin quererlo, se vieron envueltos en la pelea y salieron de ella con los trajes destrozados así que tuvieron que ir a comprarse uno nuevo. Después se dirigieron al tren que partía hacia Nueva York donde ya estaba esperando Picaporte.


26. Hicieron una parada en Ogden, pero fue rápida, continuaron su viaje en el tren, que por ahora estaba siendo un poco aburrido.

27. Cada vez hacía más frío y había más nieve. Aouda estaba muy preocupada por la nieve. ¿Llegarían a tiempo a Nueva York?
El tren se paró y Fogg le dijo a Picaporte que por qué se había parado mientras él jugaba al whist. El tren no podía pasar porque el puente no aguantaría su peso. El maquinista dijo:
-          Podríamos pasar el puente a toda velocidad.
-          ¡Tenemos muchas posibilidades! Dijeron algunos pasajeros.
Aunque no todos estuvieron de acuerdo el maquinista decidió que pasarían de esa manera, así que hizo retroceder al tren para coger velocidad. Aceleró rápidamente y el tren atravesó el puente como si fuera un pájaro.


29. INCIDENTES QUE ÚNICAMENTE OCURREN EN LOS FERROCARRILES DE LOS ESTADOS UNIDOS.
 Durante el trayecto los indios sioux montados a caballo atacaron el tren. Los indios, gritando salvajemente, invadieron los vagones luchando con todos los viajeros.
            El conductor le dijo a Fogg:
-          Hay que detener el tren antes de cinco minutos porque llegaremos a un fuerte y allí nos podrán defender.
Así lo hicieron. Los soldados del fuerte enseguida llegaron para ayudarles y los indios dejaron de disparar y huyeron.
Lo peor fue que al final, cuando contaron los pasajeros, faltaban tres y entre ellos Picaporte.

30. Fogg pensó que su criado y los otros dos viajeros estaban muertos o eran prisioneros de los indios. Fogg estaba decidido a ir en busca de Picaporte y un capitán y unos treinta soldados fueron con él.
Fix se quedó con la señora Aouda porque Phileas se lo pidió. Pero el policía sospechaba que Fogg le había descubierto o que Picaporte le había delatado. Mientras estaban en el fuerte llegó otro tren para rescatar a los pasajeros y Aouda dijo al maquinista:
-          ¿Es que va usted a irse?
-          Ahora mismo señora. Llevamos tres horas de retraso.
-          ¿Pero qué pasará con los prisioneros? ¿Cuándo vendrá otro tren?
-          Ese no es mi problema.
Phileas Fogg y los soldados consiguieron a encontrar a los prisioneros y volvían sanos y salvos pero cuando llegaron al fuerte se enteraron de que se habían quedado sin tren para Nueva York.


31. Fogg estaba muy preocupado, había perdido muchísimo tiempo y no iba a llegar a Nueva York a tiempo para coger el barco hacia Londres.
            Fix se acercó a él y le dijo:
            -Lleva usted un retraso de veinte horas, pero… antes de que ustedes llegaran he encontrado una solución. Un hombre me ha dicho que podemos llegar en trineo.
            -¿En trineo?
            - Sí, es un trineo con velas, lleva un timón y se puede dirigir. Su dueño se llama Mudge.
            Mudge les dijo que podría llevarles hasta Omaha, desde allí podrían encontrar un tren hacia Nueva York. El viaje en trineo fue espléndido, parecía que volaban y llegaron a tiempo de coger el tren. Con ese tren llegaron a Chicago, y desde allí cogieron otro que por fin les llevó a Nueva York.

32. Cuando llegaron, hacía 45 minutos que había zarpado su barco. Desesperados, intentaron buscar otro, pero fue imposible.
            -Busquemos un hotel, mañana continuaré buscando- dijo Fogg
            A la mañana siguiente encontró un barco  llamado “Henrietta”, a punto de zarpar. Fogg subió a un bote y habló con el capitán:
            -¿Es usted el capitán?
            -Sí, me llamo Andrés Speedy.
            -Soy Phileas Fogg, ¿dónde va?
            -A Burdeos.
            -¿Podría llevar unos pasajeros?
            -No me gustan los pasajeros, molestan mucho.
            -¿Este barco va rápido?- preguntó Fogg.
            -Por supuesto- respondió orgulloso Andrés.
            -¿Puede llevarme a Liverpool con otros pasajeros?
            -¡No!
            -Pues le compro el barco.
            -¡De ninguna manera!
            -Entonces… ¿Me lleva a Burdeos?
            -No.
            -Le doy 2.000 dólares por cada pasajero y somos cuatro.
            - Salgo a las 9.

33. Al día siguiente, Andrés Speedy estaba encerrado en su camarote gritando.
La verdad es que el hombre tenía razones. En cuanto Fogg subió al barco sobornó con mucho dinero a todos los tripulantes para que le llevaran a Liverpool, porque desde allí podría llegar fácilmente a Londres.
            Fogg dirigía el barco y Fix estaba asombrado. ¿Qué iba a pasar?
            Habían hecho la mitad del viaje a toda máquina. De repente el maquinista le dijo a Fogg:
            -No tenemos suficiente carbón, no podremos llegar.
            -Siga a toda máquina, lo arreglaré.
            Aouda estaba intrigada, ¿qué haría Phileas? ¿De dónde sacaría carbón o madera? Era imposible. No lo conseguirían.
            Fogg mandó a Picaporte a por el capitán.
            -¿Dónde estamos?- dijo Andrés.
            -Muy cerca de Liverpool.
            -¡Es usted un pirata y un ladrón!
            -Andrés, le he llamado para que me venda el barco.
            -Imposible.
            -Es que voy a quemar la parte de madera.
            -¡No puede hacer eso!
            -Sí que puedo, por eso quiero comprarle el barco. Le doy 60.000 dólares.
            -¿Me puedo quedar con el casco de hierro?
            -Sí.
            Tuvieron que desembarcar en otro lugar. Allí, Picaporte estaba muy nervioso porque pensaba que Fix detendría a Fogg, pero no fue así. Todos juntos cogieron un tren a Liverpool. ¡Por fin! ¡Phileas Fogg estaba a 6 horas de Londres! ¡Iba a conseguirlo! Entonces Fix dijo:
            -¿Se llama usted Phileas Fogg?
            -Sí, señor.
            -¡En nombre de la reina, queda usted detenido!

34. Mientras Picaporte y Aouda esperaban en la Aduana para saber qué pasaba, el criado le contó a Aouda por qué habían detenido a Fogg:
            -Fix, en realidad, es un policía que cree que Fogg es el ladrón del banco. Nos ha estado persiguiendo hasta territorio inglés, porque sino no podría detenerle. Así que nosotros tenemos que ayudar a Fogg y demostrar que él no es un ladrón.
            Fogg estaba encerrado, pensando en que aún podría llegar a tiempo al Reform Club si cogía el tren de las dos en punto. Era el día 80, pero le quedaban unas horas.
            A las 2 y media, Fix entró nervioso y tartamudeando:
            - Caballero, debe usted perdonarme, pero… es que había una gran semejanza… bueno, es que…en realidad el ladrón fue detenido hace tres días.
            Phileas miró a Fix fijamente y sin mediar palabra se fue.
            Fogg en la estación consiguió un tren especial.
            Llegó a Londres 5 minutos tarde.

35. Fogg estaba arruinado, había gastado muchísimo dinero en el viaje. Todo por culpa de Fix. No se le ocurrió nada más que hacer y se encerró en su casa. Picaporte y Aouda estaban muy preocupados:
            -¿Qué podemos hacer? ¿Qué le decimos?
            Ese día Fogg mandó a Picaporte que llamara a Aouda y le dijo:
            -Señora, quiero pedirle disculpas por haberla traído a Inglaterra. Cuando la rescaté era rico y yo podía ayudarla…pero ahora…
            -No se preocupe, eso ya lo se. Pero la verdad es que estoy muy agradecida y usted es muy buena persona. Creo que podríamos casarnos. ¿Qué le parece?
            Fogg se quedó pasmado ante la petición de Aouda y acercándose a ella se limitó a contestar:
-          ¡La amo Aouda! Es usted la única mujer que he querido en el mundo. Llamaron a Picaporte para compartir su felicidad y Fogg le mandó a avisar al cura para que les casara al día siguiente, que era lunes.

36. El verdadero se llamaba Jaima Strand, fue detenido en Edimburgo. Hubo un gran revuelo y su foto salió en todos los periódicos. Gracias a esto Phileas Fogg por fin, estaba libre de culpa y todos los ingleses así lo creían.
            Por este motivo, muchos ingleses estaban en los alrededores del Reform- club el sábado por la noche esperando la llegada del intrépido viajero.
            Sus amigos le esperaban en el salón del Reform- club. Sabían que el tren de Liverpool llegaba a las 7:23.
-          Yo pienso que la apuesta la tenemos ganada, dijo uno.
-          No hay que precipitarse, sabemos que Fogg es muy puntual. Aún le quedan 20 minutos.
-          ¡ Ha perdido! Estoy seguro. Ayer llegó el China que era el único barco que venía de Nueva York. Tengo la lista de pasajeros y en ella no está Fogg.
Todos seguían jugando mientras miraban el reloj. A las 8:44, estaban bastante convencidos de que ganarían. Solo quedaba un minuto. En ese preciso momento se abrió la puerta y apareció Fogg: - He llegado señores, dijo tranquilamente.

37. ¿Cómo pudo ser esto? Como sabemos Picaporte fue a buscar al cura y cuando habló con él salió corriendo a buscar a su jefe:
- Señor imposible casarse mañana, dijo entrecortadamente.
- Pero ¿por qué?
- ¡Porque mañana es domingo! Hoy es sábado, usted se ha equivocado de día. Dese prisa, le quedan 10 minutos para ganar la apuesta.
¿Cómo es posible que un hombre tan meticuloso como Fogg se equivocara de día? La explicación es sencilla. Al viajar hacia oriente la hora iba cambiando y Phileas Fogg no tuvo eso en cuenta y seguía con su hora de Londres, como buen inglés.
Así que finalmente Phileas Fogg ganó la apuesta, se casó con Aouda y este excéntrico viajero siempre tranquilo, tuvo una vida feliz.